domingo, 24 de abril de 2011

Cama

Tras dos meses sufriendo las estrecheces de una cama de 80 cm., y como regalo de cumpleaños de mi mami, ya tengo nueva cama. 135 centímetros todos para mí, con colchón mezcla de visco....leches y latex o no se que...el caso es que es muy cómodo, duro pero que se adapta al cuerpo, con su canapé debajo, un buen lugar para dejar olvidadas cosas que no utilizas...

Me está costando adaptarme, esa es la verdad. Demasiada almohada para una sola cabeza, demasiado duro después de demasiado tiempo demasiado blando. Pero a todo se acostumbra uno, y a lo bueno, mucho antes.

Ojalá algún día tenga que volver a sufrir estrecheces en mi cama, pero sin que cambie de tamaño el colchón.....

lunes, 18 de abril de 2011

Pelo


El aburrimiento es lo que tiene. Vivir solo hace que haya muchas horas del día para entretenerte con chorradas, y este es el caso de hoy. Me corté el pelo al 1 el día 22 de marzo, y me dio por inmortalizar la rapada. Ayer, 19 días después, quise comprobar cúanto había crecido mi pelo, ya que mi peluquera siempre me dice aquello de "jolín qué rápido te crece, que bien para el negocio!".

Y tendré que darle la razón, efectivamente, me crece a toda leche...

miércoles, 13 de abril de 2011

Botiquín

Cuando acumulas 43 años sin preocuparte de la intendencia de tu casa, suele pasar que, cuando te vas a vivir solo, las carencias afloren ante la necesidad. Y es que estamos en mi semana fantástica de la salud. Se me ha acumulado un catarro, un dolor en una pierna y un granito enquistado cercano a salva sea la parte. Y de repente te das cuenta que, ni paracetamol, ni ibuprofeno, ni betadine, ni nada con nombre extraño forma parte de tu hogar. Ni unas tristes tiritas!

Así que no me quedó más remedio que poner idem a tal carencia, y juntarme con todo lo necesario para paliar males menores. Y ya estoy aguaoxigenado, paracetamolizado y ibuprofenético. Y los males ya son menos. Lo que haga falta para evitar la visita a un médico. Odio a los médicos. Los temo. Yu-yu. Mi grano disminuye, mi pierna duele menos, y mi catarro ya casi es historia. Para la próxima, ya estoy preparado.

jueves, 7 de abril de 2011

Sofá

MODO NORMAL

MODO BUTACA


MODO SIESTA



Próximamente subirá al cielo de los sofás.....

sábado, 2 de abril de 2011

Rutina

Vivir sólo es toda una experiencia, y, como todo en esta vida, tiene su lado bueno y su lado malo. Por un lado, tienes el control absoluto de tu vida, no tienes que dar explicaciones a nadie de tus actos, haces y deshaces a tu antojo sin que nadie te diga si está bien o mal. Pero por otro lado, el día es muy largo, y tanto silencio a tu alrededor hace que las horas se ralenticen, sobre todo los fines de semana.

Hoy sábado me he levantado muy temprano. Un catarro que estoy agarrando ha hecho que estuviera incómodo en la cama, y a las 7 y media estaba arriba. He bajado a por el periódico, que he leído mientras desayunaba, me he dado una ducha y me he ido a andar por la ciudad. 4 kilómetros después, no eran ni las 9 y media de la mañana. He ido a super a hacer la compra y me he vuelto a casa. Había hecho ya infinidad de cosas y no era sino la hora a la que normalmente me levanto un sábado.

Sigo sin ir a comprar el sofá. Ya no lo considero una prioridad, le he cogido el tranquillo al mueble de antaño que hace ahora sus funciones en mi casa, pero de esta semana no pasa. Es una pasta lo que cuesta el que me gusta, y salí con malas vibraciones el viernes de currar...comidas de coco que me dan. Suelo ver fantasmas donde no los hay.

He ido a ver a mi madre para ayudarla con unas cuantas cosillas, y la he visto tan bien que le he tenido que pedir en varias ocasiones que se fuera a descansar, pero se siente bien, ya no se cansa a cada paso que da, lo cual me tranquiliza después de tanta tensión acumulada con su salud. Vuelta a casa y a preparar la comida. Hoy me ha dado por preparar unos falsos carbonara, es decir, con nata en vez de con huevo batido, y ciertamente me han quedado ricos ricos. Pero claro, ya que te pones, no haces un puñado, por lo que ya tengo hecho casi el primer plato de toda la semana, contando con dos o tres visitas a mi madre a la hora de comer.

Tengo suerte de tener el ventanal que tengo, y el estar casi a pie de calle. Cuando me aburro me asomo a ver la vida pasar. Echo de menos a veces tener a alguien con quien hablar, con quien discutir, algo que palio a duras penas con fugaces conversaciones vía Facebook con los amigos. Pero no quiero enclaustrarme, nunca digo no a una cerveza o un café con los mismos, y espero seguir así.